Solitary: El epílogo de Fragi

El reloj avanzó hasta que se hizo inalcanzable…

-Supongo que ya estarás satisfecho con tus estupideces-

-¡No son estupideces!-

Gritaba Fragi, con un fuerte golpe hacia la nada y perdiendo el control de sus acciones desesperadamente, para terminar en el suelo, afligido por las heridas de un amigo, las cuales, aún siendo físicas, le pesaban más en el corazón

-Yo sé que él sigue con vida, en alguna parte de ese monstruo, yo sé que continúa estando ahí, no es el fin del mundo-

-Condenaste a todos los que admirabas desde el primer instante en que le cediste tu lugar, desde que le diste el control de tu mundo-

-No es verdad-

-Ambos lo sabemos. Ambos sabemos la verdad, una verdad por la que ahora pagamos cual pecados en la espalda. Tú elegiste su inútil espalda para llevar la carga de ese poder inimaginable: Le cediste tu determinación-

Más golpes se oyen a lo lejos, miles de otros Fragis se lamentaban a la distancia, cada uno en cada instante, cada segundo que pasaba, pues representaban la lenta muerte de ese mundo, su mundo

-Tengo la esperanza de que al menos comprenda y, aún si no es conmigo, que haga feliz a los demás-

-¿En serio piensas que se preocupará por alguien más? Llevas milenios tratando de ser su amigo. jamás te rendiste para que el fuese amistoso contigo, ¿Lo lograste? Vaya que sí.-

-Fright, ¿Quisieras dejar de recriminarme? No me dejas pensar en nada que hacer…-

-Es porque TÚ ya no tienes nada que hacer en este punto-

-¿A qué te refieres?-

-¿Te lo tengo que pedir acaso? Bien, si así lo quieres…-

Fright tomó a Fragi de su Hander, aún lleno de la sangre derramada por todas las veces que intentaron que se arrepintiera de sus errores, cada gota reflejada ahí era un recordatorio del destino que aguardaba a la partida que ellos mismos condenaron.

La apretó…

-Dame el control, yo puedo hacer que pare.-

-Fright, ya hablamos de esto, no puedes tener el control, eres inestable-

-Por eso te necesito en esto-

-¿Qué quieres decir con eso?-

-Cede tu cuerpo y alma, y las llenaré con mi determinación…-

-¡No! ¿Acaso no te bastó cuando te dejé usarme en nuestra ruta genocida?-

La apretó más fuerte…

-Sí, la única vez que pude disfrutar del control, la única y última vez que sentí lo que era tener esa carga. Pero hay un problema: Fue el mismo día que nací, el mismo día que me creaste, y ya ha pasado mucho desde entonces….-

La apretó aún más fuerte

-Fright…para…-

Y aún más fuerte

-¿No lo recuerdas? Decidiste acabar con este mundo, ya no había nada que pudiera ofrecer, y lo sabías…-

Los huesos del hander de Fragi empezaban a sentir la ira incontrolable de un ser que ha esperado tanto tiempo por nada más que una charla en ese vacío, ese vacío antes de volver a empezar, pero que cada vez requería más determinación cruzar

-Lo teníamos ¡Lo teníamos! El fin de esa monotonía, la cúspide de nuestra larga jornada, pero TÚ paraste. Te arrepentiste y decidiste retractarte de lo que hiciste, y pensaste que era mejor cederle tu puesto a alguien más. Querías ceder esa cruda carga, pero necesitabas algo: que aquel desafortunado fuera más determinado que tú, y lo encontraste…-

Fragi empezaba a oponer fuerza en su mano para aligerar el dolor que sentía en ese instante, pero Fright era incontenible. Mientras, detrás de ellos, una mano blanca gigante, antes conocida como Handy, disputaba un duelo a muerte con otra, pero ésta era una mano totalmene negra, rodeada de un aura roja, con garras que, si quisiesen, hubieran rasgado la tela de ese universo, pasando al siguiente, pero tenia aún algo pendiente en este

-¿Qué más conseguirás? Estamos MUERTOS ¡¿Me oyes?! ¡ESTAMOS MUERTOS Y SIN EPERANZA DE VOLVER!

Fragi gritaba de la agonía que sentía en en sus huesos, no por el hecho de estar muerto, sino por el hecho de que era un alma en pena, y no podía descansar en paz, no sin antes terminar lo que empezó. Eso y el dolor que sentía en el Hander, empezaban a cobrarle su deuda.

-Y si no podemos volver ¿Por qué quieres el control? ¿De qué servirá, Fright? ¡Dime!-

De repente todo se calmó. Fragi liberó su mano del control de Fright, pero volteó a encontrarse con una horrible vista: Handy había perdido. De repente, su mano empezó a temblar, se empezaba a quebrar, a liberarse de ese guante que llevó desde el día que nació, el cual fue yacía más lejos de lo que se encuentra el final de la existencia.

Su Hander se agrietó, amenazando con desaparecer

-Eso era lo que quería decir desde un principio-

Posó su mano en el hombro de aquel que había pasado por todo lo incontable tratando de remediar su único error: Confiar en alguien.

-Ya no tengo esperanza, este mundo ya no la tiene ¿Por qué continuar siquiera?-

-Yo puedo mostrarte una salida, Fragi, sólo….dame tu alma….y volveremos a este mundo….Terminaré lo que empezaste….-

-…-

-…?-

-No Fright…Él sabrá lo que es bueno, remendará todo, reparará nuestro daño, será mejor que nosotros, lo sé, quiero sentir que así será…-

Fright lo llevó de paseo, recordándole lo que en ese momento eran sus palabras, y las volvió hechos

-¿Y bien? Pasamos por miles de líneas temporales sólo para encontrarte con que todo lo que ahora dices es mentira

Un corazón afligido empezaba a ceder…

-Supongo que al final, ya no tenemos nada que perder…-

-Nada, en lo absoluto-

-Sólo, prométeme una cosa, una sola cosa…-

-¿Qué?-

Fragi regresó a la primera linea temporal, donde todo empezó, para observar a una chica, risueña, pero ruda, que le recogía del lugar en que se desmayó la primera vez. Una lágrima brotó de sus ojos…

Se volvieron dos…

Luego tres…

Un pequeño sollozo se convirtió en un lamento que sus otras versiones oyeron, y que acompañaron, como los lobos que aullan a la luna, esperando que ésta les responda por lo que les hizo, dejándolos allí.

Cuando Fragi paró de llorar, terminó de hablar

-Prométeme que no le pondrás un solo dedo encima a Arizbeth-

Fright sintió una presión en el pecho, sabía a quien se refería….

-¿Crees que ella aún exista?-

Una sonrisa sincera apareció, una cara de júbilo entre las lágrimas de un pobre quebrado que recordaba a la única cosa que le dio sentido a la primera vez

-Yo sé que sí, tiene que, y si llegas a topartela….dale un beso de mi parte-

-…-

-…-

-Yo…lo…lo prometo…-

-Gracias, ahora, sal de aquí, termina toda esta mierda, y nos volveremos a ver…-

En el maldito infierno…así será…-

Un humo rojo brotaba del Hander de Fragi, el cual se convirtió en una masa negra que empezó a cubrirle todo el cuerpo. El humo no le cubría los huesos, sino el alma, no el pecho, sino el corazón…

Aquél no era Fragi, ni Fright, era alguien completamente nuevo, alguien que recién había nacido…y tenía sed…sed por vengarse de aquel que lo obligó a existir

-AIDEN…no descansaré… Hasta tener tu sangre en mis dientes, así tenga que matar a todos los que estorben…Espero que lo comprendas.-

hahahaha, aHaHaHaHa….AHAHAHAHAHAHAHAHAH….¡¡¡¡¡AHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA!!!!

Y el reloj vuelve a marcar las doce…

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Dime que piensas infeliz!! :D

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